domingo, 8 de noviembre de 2009



Aliados en el silencio.
Mintiéndole a todo el mundo con tal de lograr su amor.
Unidos a un mismo cuerpo
Entre el odio y el deseo se revuelca el corazón.
Y la opinión de los demás sale sobrando
no les preocupe el qué dirán
ni el cómo y cuando.
Puede haber un corazón para quererte
o tener corazón para joder.
Son amores perros:
que dañan, que matan, que arañan las entrañas.
Son amores perros:
que gritan, se excitan y acaban a mordidas.
Fantasmas que acarician el alma
y que a escondidas le dan vida a la pasión.
Temiendo por su destino
contra todos los prejuicios que la ley les censuro.
Hicieron sus propias reglas,
jugaron a la ruleta más ninguno la gano.
Amores Perros
Banda Espuela de Oro

2 comentarios:

  1. Acaso no equivale el deseo al odio?... Si consideramos que el deseo es el motor, creo que no, más bien el deseo es la fuerza de empuje, que hace que odio equivalga a amor, sólo que a cosas insipidas le damos significados, sobre todo distintos, y cuando es perro, quién sabe...

    Muuuy buena pelicula

    Saludos, Chespi

    ResponderEliminar