- Si esta imagen tan abundantemente reproducida no se reduce a un estatuto meramente decorativo, exige de nosotros la reconstrucción de la situación inicial de la que emerge la obra terminada.
Acto simbólico de pleno derecho, como praxis y como producción: Vías de reconstrucción de la situación inicial, consistiría en poner de manifiesto la materia prima o el contenido original con el que se enfrenta y que reelabora, transformándolo y apropiándoselo. En el caso de Van Gogh, este contenido, la materia prima inicial, está constituido por todo el mundo instrumental de la miseria agrícola, de la implacable pobreza rural, y por todo el entorno humano rudimentario de las fatigosas faenas campesinas: un mundo reducido a su estado más frágil, primitivo y marginal.
La transformación, espontánea y violenta, del mundo objetivo del campesino en la más gloriosa materialización del color puro en el óleo, ha de entenderse como un gesto utópico: un acto compensatorio que termina produciendo todo un nuevo reino utópico para los sentidos, o al menos para el sentido supremo, que reconstruye para nosotros una suerte de espacio cuasi-autónomo y autosuficiente: se parte de una nueva división del trabajo en el seno de capital, de una nueva fragmentación de la sensibilidad naciente, que responde a las especializaciones y divisiones de la vida capitalista, y al mismo tiempo se busca, precisamente en esta fragmentación, una desesperada compensación utópica de todo ello.
- El análisis fundamental de Heidegger en Der Ursprung des Kunstwerkes, construido en torno a la idea de que la obra de arte emerge del abismo entre la Tierra y el Mundo -entre la materialidad insignificante de los cuerpos de la naturaleza y la plenitud de sentido de lo historico-social-.
´´En ellos -dice Heidegger- vibra la tácita llamada de la tierra, su reposado ofrendar el trigo que madura y su enigmático rehusarse en el yermo campo en baldío de invierno.´´ ´´Este útil es propiedad de la tierra, y lo resguarda el mundo de la labriega... El cuadro de Van Gogh es el hacer patente lo que el útil, el par de zapatos de labriego, en verdad es... Este ente emerge al estado de desocultación de su ser´´.
Materialidad renovada de la obra, transformación de una forma de materialidad en aquella otra materialidad del óleo, deleite visual.
Zapatos de polvo de diamante Andy Warhol
Los dos tipos de lectura anteriores pueden describirse hermenéuticos en el sentido de que la obra en su forma objetual o inerte se considera como guía o síntoma de una realidad más amplia que se revela como su verdad última.
Diamond Dust Shoes de Andy Warhol. No hay en este cuadro nada que suponga el más mínimo lugar para el espectador. Hallamos en el cuadro lo que más explícitamente llamaríamos fetiches, tanto en el sentido de Freudcomo en el de Marx.
Colección aleatoria de objetos sin vida reunidos como un manojo de hortalizas, tan separados de su mundo vital originario como aquel monton de zapatos abandonados en Auschwitz o como los restos y desperdicios rescatados de un trágico e incomprensible incendio en una discoteca abarrotada.
La obra de Andy Warhol gira fundamentalmente en torno a la mercantilización, y las grandes carteleras de la botella de Coca-Cola o del bote de sopa Campbell, que resaltan específicamente el fetichismo de la mercancía de la fase de transición al capitalismo avanzado, deberian ser declaraciones políticas cruciales y críticas. Si no lo son, entonces deberíamos preguntarnos por qué razón carecen de ese carácter, y deberíamos comenzar a interrogarnos más seriamente acerca de las posibilidades del arte crítico o político en el período posmoderno del capitalismo tardío.
Pero hay otras diferencias notorias entre la época modernista y la posmodernista:
- El nacimiento de un nuevo tipo de insipidez o falta de profundidad, un nuevo tipo de superficialidad en el sentido más literal, quizás el supremo rasgo formal de todos los posmodernismos.
Es preciso sin duda tener en cuenta el papel que la fotografía y el negativo fotográfico representan en este tipo de arte contemporáneo.
No se trata ya de una cuestión de contenido sino de una mutación más fundamental del mundo objetivo en sí mismo y de la disposición del sujeto.
Segmento de ´´El posmodernismo o la lógica cultural del capitalismo avanzado´´ de Frederic Jameson.
Son apenas dos títulos del primer capítulo, y si leen alguna parte medio incomprensible es porque es un apunte de la facultad y copié solo el primer subrayado -por eso tan largo- y no me pregunten por qué los diferentes colores, en el momento de la primera lectura habré flasheado algo con colores para que la segunda lectura sea más facil, no se.
Además soy de Visuales, los apuntes tienen que ser llamativos para que al primer o segundo impacto visual quiera leerlos. Jajajaja.

Bueno bueno mi Nays, puede que algo no haya entendido de el primer texto, tampoco te podria dar una opinion completa sobre este tipo de temas, ya que no estudie nunca arte, lo que se es porque lo lei de cabeza investigando por mi parte. Leyendo esto entiendo mas tu postura en cuanto a Warhol, pero en si todo lo que sea Pop es vacio, es el arte vacio el "Popart". Siempre va a ser superficial, con apenas una pizca de sentimiento, hasta me atrevo a decir; musica, pinturas, algo expresan siempre, sino no seria arte, pero vacio al fin. Esa mi humilde opinion, lo unico que puedo decir. Me encanta aprender de vos. Del otro lado. Tuyo. EL Rolly
ResponderEliminarLo pop no debería ser vacío, el pop art es el arte popular, con difusión masiva, que todo el mundo puede reconocer.
ResponderEliminarPasa que a lo popular lo subestiman, o prefieren subestimarnos para dominarnos mejor.
Esto pasa cuando el arte popular lo hacen los que no viven lo cotidiano de la mayoría de la sociedad. Cuando lo que nos venden a los cabezas algo que supuestamente parte del pueblo, y en realidad parte de un barrio privado.
Hoy leía en el diario un comentario de una vez que Warhol mandó un doble a una conferencia y nadie se dió cuenta, y se contaba como una hazaña, como una anécdota, y en realidad forma parte de esa mentira comercial que nos venden y compranos, de ese engaño que permitimos.
Nada más, no me gusta Warhol, ojo, tengo una billetera con las marilyns, pero como ARTE no me gusta, forma parte de la superficialidad a la que nos acostumbraron tantos años de neoliberalismo, de conformismo a este tipo de sistema, el más feroz, el que nos come hasta a los que un poco pensamos, al sistema capitalista que ya se cargó a sus hombros hasta las emociones y la libertad -la falsa libertad-.
Muy buena la comparación entre los dos pares de zapatos,y relacionado a lo que escribió alguien aca arriba,tengo mi propia anécdota,no con andy,sino con Marta,que nso engañó a todos diciendo que venía a Rosario y mando un doble también..y eso es considerado como una obra..no se,me plantea muchas dudas el arte también.Lindo blog,gracias por haber pasado por el mio.Abrazos.
ResponderEliminarCuando estudié los inicios del pop art en el colegio, me di cuenta de que todavía estábamos en esa época, la del brillo aparente de los objetos mas banales, la del icono, la de la idolatría populosa que se dibuja en largas filas, para adorar y no pensar... Tiempo después hube de darme cuenta de que cualquier tipo de arte, pop o surrealista, tienen que ver con algo, y por ende tienen una razón, y se sitúan justo ahí, en la esencia del ser parlante, en el símbolo, que es significante de un real que no puede ser dicho, y en tanto es imposible de decir, es la causa de que se digan muchas cosas, como se han dicho todos los discursos, ya desde el impresionismo, hasta esos que pintan cuadraditos de colores... Sea la miseria campesina, sea la naturaleza, sea el consumismo capitalista, son reales que invaden y someten sujetos capaces de sublimarse... Cuando hice mi primer obra de arte, "re depente compriendí", dice un gaucho...
ResponderEliminarMuy bueno el blog, saludos
Chespi
Hablar de arte es meterse con la inhóspita subjetividad del Otro. Por eso es imposible. Estoy hace dos horas escribiendo y borrando y todavía no se bien que decir, pero lo quiero decir. El eje de la comparación está en que hablan de dos cosas diametralmente opuestas usando el mismo elemento de referencia. Es casi una fórmula cliché hoy en día, la detesto, es como instrumentar la base de la mitología, la dualidad, para fabricar fantasías instantáneas. Tanto que prefiero limitarme a explicarlo así y no dar el porqué. Lo único que quiero decir: a mi me gusta más Van Gogh, a MI me da más para la abstracción. Es lindo mirar un cuadro y sentir que ves una ventana, Warhol (en mi) eso no lo logra.
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